Himno 374 · Nº 335 en el himnario anterior
Dulce comunión
Dulce comunión la que gozo ya
en los brazos de mi Salvador.
¡Qué gran bendición en su paz me da!
¡Oh!, yo siento en mí su tierno amor.
Coro:
Libre, salvo
de cuitas, penas y dolor;
libre, salvo,
en los brazos de mi Salvador.
¡Cuán dulce es vivir, cuán dulce es gozar
en los brazos de mi Salvador!
Quiero estar con él en su eterno hogar,
siendo objeto de su tierno amor.
Coro:
Libre, salvo
de cuitas, penas y dolor;
libre, salvo,
en los brazos de mi Salvador.
No habré de temer ni aun desconfiar,
en los brazos de mi Salvador.
En él puedo yo bien seguro estar
de los lazos del vil tentador.
Coro:
Libre, salvo
de cuitas, penas y dolor;
libre, salvo,
en los brazos de mi Salvador.