Himno 238 · Nº 226 en el himnario anterior
Yo escucho, buen Jesús
Yo escucho, buen Jesús, tu dulce voz de amor,
que, desde el árbol de la cruz, invita al pecador.
Yo soy pecador, nada hay bueno en mí;
ser objeto de tu amor deseo y vengo a ti.
Tú ofreces el perdón de toda iniquidad,
si el llanto inunda el corazón que acude a tu piedad.
Yo soy pecador, ten de mí piedad;
ve mi llanto de dolor y borra mi maldad.
Prometes aumentar la fe del que creyó,
y gracia sobre gracia dar a quien en ti confió.
Creo en ti, Señor, solo fío en ti;
dame tu infinito amor, y basta para mí.